Ann es un lugar en el que no espero despertarme. Papá dice que los entes extraños existen y los universos concatenados. Los dibuja sin cesar. Yo, en la monotonía teñida de rosa de mis días, los previos a mi viaje, me contento con tener pausada la respiración, que no se me alborote la sangre al ver el cuadro en la pared y el último desgajado pedazo de aire intralveolar se vaya fuera, junto con las ganas tremendas que tengo de llegar a la puerta de embarque y poner los pies en Egipto (soy bastante buena desenterrando cadáveres, momias, antigüedades diversas y entes inmateriales). Las azafatas son un encanto, la comida un asco y la bebida una auténtica y ergonómica sustracción de pensamientos: mi pánico a volar se ha ido transustancialmente hasta el señor del lado de la ventanilla; al señor del lado de la ventanilla no le ha gustado el ataque de pánico y sí muy mucho el ansiolítico sublingual y pequeñito. El avión es un boening de Iberia descomunal, los asientos de diseño surrealista etiq...
naif, género negro, chick-lit y microrrelatos - Mi blog de literatura, reflexiones, poemas y otras construcciones mentales: Entre el surrealismo y la ciencia ficción