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Mostrando entradas de junio, 2012

Erik-A

Se lo arrancó de la mano a Erik-A. Erik-A se sintió confusa. -¿No ves que está rota, no lo ves? ¿No ves que está rota?- repitió. El hombre alto, de cabello negro y oscuro, vestido de cuero negro de los pies a la cabeza, no le hizo mucho caso. Se entretuvo en dilapidar el tiempo agitando el comunicador de luz arriba y abajo. -Como si fuera nuestro amigo... -dijo la chica con inocencia.-No vale para nada, ese tampoco ayuda una mierda. ¿Has visto lo que hicieron con los que bajaron por la otra escalera? -Nadie te ordenó meterte en la casa y menos en la casa gótica. Deja de girar; no es lo tuyo, parece. -Ni que yo hubiese creado tantas puertas- protestó. -Algunas. -Bah... algunas.- Le pegó una patada a una piedra; el sonido metálico rebotó y se hizo el silencio. -Un eco, un eco solamente para dejar mis pisadas y escuchar el ir y venir del oleaje. Un eco, un eco solamente y el aullido de tu voz me arrancará las entrañas con sus mil voces... Un eco solamente percibo y ese eco es la reminisce...

BB'

b La magia es un trozo de tiempo Uno de esos en los que nada parece pasar En esencia el instante se ha ido marchado enjaulado en esencia la incredulidad lo mata y lo envena pero sólo en esencia porque está dormido porque siempre espera porque siempre tiene esperanza y llora porque siempre contempla y espera a la oscuridad

H2

Ozono azul en los labios poesía perdida y arrinconada los átomos esterilizados y filtrados en el frío halógeno que la luz inspira al portador de las palabras Escucho: el frío del vaho condensado los cristales que muestran los infinitos esquemas perpendiculares l metódicos y regulares de las letras fluyendo en un mar obsceno de cemento y plexiglás y el bolso que retorcido se queda en el asiento del vehículo subterráneo al dar las 12

Erik-A

Las sombras alargadas no se detuvieron. Erik-A se preguntó durante un rato dónde estaba la luz roja. La esfera goteaba un líquido caliente y espeso, que le resbalaba por las manos pálidas y huesudas. -Está rota- se quejó Erik-A. -Era previsible- dijo Erik. -¿Dónde estamos? Erik-A echó un vistazo a su alrededor. Las paredes de la casa g´tica ya no estaban; la enorme puerta de la entrada había desaparecido, los seres de luz, alargados e incompletos, desvanecidos, y la esfera rota. Erik-A abrió la mano, flácida junnto al costado derecho. La bola agujereada rodó hasta golpear el muro metálico. -¿Qué haremos ahora, Erik? Con esto podemos volver- señaló la esfera en el suelo, expulsando el líquido que quedaba a impulsos concisos. -No lo sé. ¿Tienes el intercomunicador?- Erik se acercó a la chica. Los cristales de las gafas estaban estallados, el color rosa difuminado y los ojos de Erik-A ya no brillaban-. No es necesario pensar ahora. Sólo podemos esperar. Y arreglar el maldito cach...

Untitled 4

-Cuando decida sacar a pasear a Didier, tendrá que ser sin lluvia y sin paraguas- Mar se encaró con Bruno. Las gotas de lluvia repiqueteaban en el paraguas; el fondo interior evocaba precisamente eso: lluvia; agua y un día fresco y despejado. Era denoche y llovía un montón.- Después de la rotura del femur está de peor humor, no creo que salgamos antes del 23 del próximo mes. Bruno se detuvo justo enfrente del edificio de apartamentos de Mar. Mar gris le observó con sus ojos ceniza. Marisa comenzó a preguntarse si pensaba recolocar el bonito soporte antilluvia sobre su cabeza, o dejaría que se mojara hasta los huesos  mientras recordaba el día en que Mar Gris apareció en la vida de Mar Rojo y de Mar Azul. -Nada de eso, mañana te acompaño a la veterinaria y conseguimos un adiestrador, para ti y para el perro. -Muy gracioso, peque. Reestructuramos los eslabones perdidos de mi historia y dejamos de tener el Didier diabólico de Mar gris. ¿Vas a pasar por el loft de Dominique por la tard...

Fantasía en verde

-¿Qué pasa? Molestas. Te dije que no me molestaras cuando... -Es grave, grave de gravedad, quiero decir. Eso es lo que dijo la voz rancia, la voz estridente y loca, la voz grave y tintineante. -No es lo que esperaba. Anfibio se tocó el cabello largo y blanco, flotando entre las algas y la herrumbre. Anfibio se inclinó en la silla. La pantallita balanceante del ordenador, la pantallita redonda y pequeña se balanceó suavemente. El corazón de Marina en el otro monitor seguía bombeando sangre, azul celeste, violeta, sístole y diástole. -No comprendo. El rostro del anukiano enrojeció. De ira. Lo que tenía que decirle era grave, formal, importante. El de las escamas miraba hacia otra parte, la webcam estaba sola, el vacío existencial al otro lado de su mensaje, eso era. El rostro escamoso del anukiano se entriiteció, los ojos se le cerraron y cayó en un acomodado mutismo, silencioso, denso y oscuro. El escamoso hombre de las estrellas dejó de sentir curiosidad por el corazón palpi...

Mary Pop

Mary no estaba en su casa. Mary no estaba en el tejado. Mary no estaba con el gato. Mary dejó de estar ensangrentada la ensangrentada Mary. Mary dejó el parguas al entrar, el suelo resbaladizo por la lluvia, mojado por el agua, el agua del paraguas escurriendo calle abajo. La cabeza de la atolondrada Mary con los cabellos empapados. No, Mary no estaba en su ataúd, la pobre Mary. Con sus uñas afiladas.

Cuando me convertí en una persona triste y gris

Cuando me convertí en una persona triste y gris todos los fantasmas que conocía se avalanzaron sobre mí Los que no conocía también, en su caótica danza demoníaca girando en las descompensaciones del tiempo simbolizando, esgrimiendo lo que había perdido cuando me convertí en un fantasma todos dejaron de hablarme esgrimí palabras insensatas y vanas que me dejaron el paladar amargo el pecho negro la lengua oscura la tórrida esperanza convertida en desierto el oasis anhelado se desgajó en trozos de cristal roto para poder pisar un suelo para atornillarme al cielo y desacostumbrarme a los muertos y a la sangre Cuando me convertí en una persona: Oh!! Cuando me convertí en una persona todos volteastéis la cabeza. ¡Cínicos y embaucadores embusteros! Aun es mi alma noble y la daga ceñida en mi cinto el emblema de mi batalla ¡Qué corra la sangre y fluya el sentido del honor perdido! Porque sus cabellos (dorado del amanecer) me susurran: ¡Estás vivo! ¡Vivo!¡Vivo!

Mary

Y cuando el paraguas quedó incrustado entre los ojos y la boca el paraguas de Mary, el paraguas de la cabeza todos rieron La sangre salía borbotones, Mary lloraba, y la nariz enrojecida del elfo, pintado en el suelo ennegrecido y lleno de gotas de lluvia, dejó de sonarse los mocos bajó la cuesta a puntapiés, después de salir del recuadro Y Mary? qué paso con la pobre Mary? Sin su paraguas qué pasó con la pobre Mary y su cara ensangrentada de muñeca de hojalata La pobre Mary desanduvo el pasó, se empolvó los ojos se ciñó las botas Mary se acercó a los cubos y se regresó al bolso Mary se deshizo en llanto y se alborotó en ocres Mary se comió el azúcar

Red Planet WE 52

Bajó de la nave, con el caso, los "auris" y las pilas del hombre de hojalata. -Abre la boca y traga. -Trago- dijo él-, ¿pero cuánto van a tardar en traer uno nuevo? -Un poco-. Las pilas cayeron hasta el estómago. Ella estiró los brazos hacia el cielo blanco, escrutando el entorno nebuloso. -Uno de los planetas más raros y peculiares que he visto. No estaría mal que el de verde se despertara y nos hiciera compañía. -La empatía personificada. Creo- observó con sinceridad Betanea- que los ajustes que van a hacerte serán geniales. -Geniales. Hace un instante estábamos a punto de explotar junto con la nave y no se te ocurre otra cosa que pensar en mis ajustes. No entiendo cómo crees que vamos a volver, si es que los de la Organización Alfa están redefiniendo nuestro rescate. -Mira eso. La chica señaló entre la niebla blanca y espesa. La agudeza visual de la rubia de silicona era todo un hito entre los del departamento de robotizaciones. Claro que su reconstrucción era un misterio ...

Red Planet WE 52 Capítulo 1

-Derechito a la caja de mandos. - Lo que tú digas. -Informa a la base, realiza las mediciones y no olvides el chaleco reflectante. -Claro, capulla.El chaleco reflectante y las balas de plata. ¿Cuántos dijiste que había? -Eeeeeeh.... ¿Cuatro? La sonrisa de Betanea acentuó la apariencia gomosa de la piel. El hombre de hojalata fue el primero en bajar de la nave. -Sector 2 inspeccionado- dijo Betanea-. Nos dirigimos hacia el cráter 1 de la zona roja. Detengo la conexión en este punto. Estado de la nave: irreparable. Estado de la tripulación actual: sin bajas; dinámico estado de transmigración de cuerpo del hombre maleta; teletrasporten una nueva estructrua cuanto antes, porque no creo que aguante otro viaje. Anotaciones: Viaje movidito, estrellamiento confuso contra la superficie terrestre; intento de recomposición de aura casi terminado. Bajas en la expedición: Una. El hombre verde necesita un trasfundimiento de sangre. Proseguimos el rastreo de los Anfibios.
La prima Marta se aproximó por la derecha, Jorge, ¨Pablo y Su se mantenían a una distancia preferente de la cama de su palanca del monitor de constantes, con bip----bip, del perchero con la bolsa que se acababa de cargar Marta de un puntapié. La intravenosa quedo colgando de la vía, con su peculiar modus operandi; y sonó el timbre de la cebolleta. -Perdón- dijo Marta. -Lo dices y lo corroboró. ¿Qué tal los exámenes, lumbreras?- Echó un vistazo a su alrededor, a todo lo que se movía y podía indicarle que no estaba solo en la habitación, pese a que los calmantes y las demás conjugaciones aleatorias de calmantes de la bolsa del perchero le convencían, desde la complicidad de las sanas drogas hospitalarias, de que estaba casi por completo solo.-Los globos sobraban y los payasos. -Pero si no hay payasos, tío. Tú deliras. - Los payasos sois vosotros-. La enfermera recolocó la vía con su tubito blandito y su goteo. -Nada que objetar. Conocemos el resultado del máster. -¿Y bien? -Y bien.....

CLOUD, CLOUD, CLOUD

Las mañanas que son frías y han dejado de serlo..... [ y los] extraños que revolotean en la habitación la almohada aplastada en la posición de siempre el rotar de la rueda del ratón y el maullido del gato metálico Conclusión: en un mundo que se degrada cuando degradado estaba en todas sus sintonías opto por: cerrar, escuchar y gemir opto por arrinconarme opto Por: el silencio los pensamientos a solas y lamerme las heridas como un gato opto por reírme y desembarullar los pensamientos a soplos de aire malintencionados de color de alegría opto por sincerarme con mis pensamientos adular la estancia dislocar la hora Por ser y no ser el gato metálico escucha el chirrido de la rueda de mi ratón es por la mañana ....                                                ...

Au tomaticEND

e l latido de mi corazón es lo único que quiero escuchar pero llegó el fin: Ese que nos lleva al último rincón dejando   desnudo lo desconocido cua ndo la lluvia cae   escurrien do cada gota sobre la piel al dibujar puntos                                     escribiendo imprecisos y conclusiones embadurnadas recreando la obviedad de lo sublime y lo ordinario un a pátina en blanco y negro pincelado. rojo y polvo cielorraso de yeso en  la definición de la última máscara
los claroscuros en el bar de la esquina con una copa en la mano con la cerveza estrangulada [entre los labios] de cristal y las monedas entrechocando en el bolsillo (entre los dedos) Javier Granados de la cazadora azul metálico los ojos oscuros perdidos en la similitud del pintalabios frío y los camareros fluyendo entre las mesas con su vestido de rosa fuerte sobre los cojines abullonados de los sofás de crepe y capitoné ... y las blancas lámparas de pétalos