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Erik-A (Enter)



Erik-A abrió la puerta y subió la escalera. Los reptiles vivos del pasamanos le produjeron un inequívoco espanto, asco, pena: Allí enroscadas, para siempre. Siempre era mucho tiempo. La casa era poliédrica y los cuadros la miraban al subir. Los vio tras sus gafas con y sin cristales. La obnubiló una luz. En el piso de arriba encontró una habitación vacía. Se sentó. Las cosas cambiaban rápidamente; el mobiliario; las cortinas ; la cama. Erik-A tenía sueño, pero no podía dormir hasta encontrar la caja. Vomitó en el suelo. La persiguieron las luces blancas y encontró la esfera. Erik no era su compañero. Erik era... ¿Quién era Erik? Erik- A se durmió en el suelo frío, distante de todo lo que no era ella. ¿Quién era Erik-A? Erik-A se convenció de que no era una intrusa, los cuadros no pensaban lo mismo, el de la pared no pensaba que... No pensaba entregarle la esfera, que derramó el líquido, que perdió su contenido y no servía para volver a casa, o puede que... El intercomunicador estaba apagado.


Herika golpeó una piedra en el futuro. En el pasado Erik-A subió las escaleras, con las gafas de color de rosa, de esas especiales.
¿Qué hacer?
Erik contestó a las preguntas e insinuó que se había metido en un lugar que no le correspondía. ¿Los otros también lo habían hecho? Los mutantes los persiguieron; se cerró la puerta y...


Las escaleras tenían serpientes enroscadas y escalones victorianos y abalorios suspendidos. Erik-A estaba aerosuspendida entre dos mitades. La casa gótica le produjo un extraño atisvo de algo conocido. Subió y siguió subiendo y la esfera proyectó un punto rojo en el techo.
-¿Están aquí?
-Están aquí.

   ......

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