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Dolls


En efecto, la muñeca estaba triste , aunque la habían reconstruido. Alguien la envío con matasellos hasta la casa de muñecas. Una casa grande, bonita, donde cabían desde las muñecas más esperpenticas ( y muñecos), hasta las más bonitas. Las había de porcelana; con el pelo dorado; pelirrojas; con traje de época; medievales; de goma, de fieltro y hasta de corcho.
-¿De corcho?
-Es lo último que se me a ocurrido -le contestó el juguetero a Rudolf. Rudolf tenía la nariz roja por el frío.
- ¿Y qué hay de Brujas?
-Brujas está en Bélgica, pero es cierto, que, en parte, existe un lugar en donde puedes encontrar unas cuantas

El reno le interrumpió. No estaba para esos juegos mientras se acercaban las navidades y aún no había pedido sus cuatro deseos.
En el apartamento los chicos se cansaron de criticar a la chica que había encontrado a Rock Rose entre la maleza. Clara decicdió que quería pintarse las uñas. Ernesto dejó la cerveza y se acercó un poquito a la chimenea... sólo un poquito- dijo. La chimenea lo engulló y no sabemos donde acabó el elfo.

-Un momento -dijo, Clara-.¿ La muñeca existió realmente?
- La muñeca está vivita y coleando en esa casa de muñecas.
- ¿Que se llama...? -preguntó Ernst.
-The House of  Winter Mirror and Drops.

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