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Un batido de gominolas un poco cargado


, un Taurus Valentino, transcurriendo por la carretera un poco cargado. el vehículo rojo estacionado en todos los arcenes por los que pasaste
pasados, presentes y futuros

Lady Like

Me asomo a la ventanilla de todas mis desilusiones y queda humo y el tiempo que pasa. Merezco un abrazo condensado
una gota de lluvia
un trueno
un relámpago
un amanecer infinito de rosa y agua
caliente
 y

y entre todas esas cosas un trabajo, una cama en el suelo hecha de mantas, un niño que llora, alguien hecho pedazos. La vida es sencilla

Mister Like, mrs and missis

No desesperen:

The show never end ..like a.... Ups, I don't know dónde dejé mi sombrero,
mis gafas mis uñas, mi memoria de elefante de parque  jurásico


                                                         FINISH

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-Al otro lado del jardín encontrarás una llave. Pero, recuerda esto: la única forma de abrir una puerta es esperando. Dio la vuelta. Tantos callejones sin salida le estaban aturdiendo. La mente se complicaba en pensamientos recurrentes, el sonido de las tripas en el estómago, con hambre todo el tiempo. David LaChapelle Buscaba la puerta, la puerta que tendría que abrir con maestría, la puerta de entrada, la puerta de salida. Necesitaba soluciones o eso creía. Tenía soluciones todo el tiempo, incubando en su mente, como un virus totalmente informático de información comprimida. "¿Oyes eso?" Escuchó con atención y escuchó el sonido rítmico de las gotas al caer y no supo en qué lugar caían, pero llegó al final del jardín. "¿Oyes eso, ves eso?" -¿La luz? -Sí, la luz. -No se puede oír la luz- afirmó el pasajero.- No se puede. -Se puede oír la luz y ver el cielo y escuchar el viento, se puede oír la luz. Abre la puerta.

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Te quiero, pero eso no implica que sea permanente. Te miro, y no encuentro el instante. No sé dónde o cuándo y no me importa, porque la rueda gira y las páginas del libro se han cerrado. [Sigue leyendo] Cuando me vaya a dormir está noche dejaré la sensación de tu pérdida regresaré al lugar en que debo estar sin saber calmada proyectada en una nube de insomnio derretido. Las palabras que ahora no preciso: añorarte es suficiente pensarte es interesante buscarte es indiferente amarte es el sugerente modo en que dentro de mi pecho el calor se expande y el frío cesa arrellanada en el sofá, incesantemente alegre en el abrazo de lo que está perdido. La lucha ya no es persistente y empezar es necesario cada día, cada día en que el sofá se reblandece, incómodo en su incomodidad, acostumbrado al tacto de mi mano, a las noches que se extienden alejada de la cama, sin su manta y sin su gato.                   ...