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L-L En el Planeta Rojo.



L-L no es un lugar en el mundo, ni siquiera es un lugar que conozcas o que quieras compartir; es un lugar frío, sin ideas, sin emociones, un lugar de engaño.

No entendí muy bien que había querido decirme, pero sé muy bien que el hombre rojo, el gato gris y todas las demás historias inventadas ya no existían. L-L-1 es un espacio entre dos mundos, uno de esos donde pueden engañarte con facilidad, ya que está oscuro. En realidad no se trata de un espectro engañoso de la luz y sus
haces de colores, se trata de una invención, de un paraíso de verdades contadas a medias. Me pregunto qué es en realidad L-L y L-L-1, y, cuando no obtengo una respuesta correcta, no tengo más que mirar a otra parte. Comprendo que hay gente que está demasiado enferma para curarse, que los planetas de la Galaxia del Unicornio, no tiene una existencia real. Hace muchos años, en uno de mis múltiples viajes por la galaxia, descubrí que el tiempo puede modificarse,y desde entonces, no doy nada por hecho. Los ojos nos engañan, la mente se ofusca, las palabras se tergiversan; sin embargo, allí, en la puerta de L- L, en L-L-1, los objetos que vemos son totalmente tangibles. No pretendo entender a mi compañero de viaje. No sé porqué me ha acompañado y porqué decidí seguirle, pero, desde entonces, el torbellino de polvo atmosférico ha crecido y a veces no puedo respirar con autosuficiencia, pero sé que el camino de regreso está muy cerca y que, si él no quiere segurime, si no quiere aportar nada a nuestra expedición, se quedará en la antesala de L-L, el Planeta Rojo. Yo voy a pasar al siguiente nivel. Para eso no han enviado.

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