Ir al contenido principal

Alice de Par



En el bosque, tras tantos árboles dormidos, los árboles del bosque antiguo, estaban los pequeños. Todos ellos eran el mismo, una repetición de las mismas células, la misma secuencia genética... Y así descubrió que no eran idénticos y que no podían serlo por un motivo simple y conciso: porque los había construido primero en su mente y la mente siempre crea secuencias distintas. 

Claudio la seguía unos pasos por detrás, embaucado por el color rosa de su pelo.
-¿Quieres dejar de mirarme y observarlos a ellos? Eres un pesado. Contigo no se puede hacer nada bueno.

-Ni que yo tuviera la culpa de que te hayas teñido el pelo de ese horrible color.

-Gracias; eso, palabras positivas, eso es lo que me hace falta. ¿Sabes cuántas veces me han dicho que no, capullo? Tantas que me importa una mierda si estás no estás o desapareces; producto de mi imaginación.

-Ya. Pues tampoco es tan fácil olvidarte de que existo- protestó Claudio.

-No, claro, no es fácil, pero si lo es seguirlos a ellos. Limítate a seguirlos, ¿sí, amor?

"Girl and Bubble Baby" di Mike Ryden
Los ojos oscuros se posaron en el rostro del elfo y este bajó la cabeza hasta el suelo, pensando cuánto tiempo tendrían que seguir a los seres pequeños y hasta dónde les llevaría su sendero entre los árboles.

-Hace frío, Armnesta, y la luz empieza a desaparecer. Quiero volver a casa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Acertijos

-Al otro lado del jardín encontrarás una llave. Pero, recuerda esto: la única forma de abrir una puerta es esperando. Dio la vuelta. Tantos callejones sin salida le estaban aturdiendo. La mente se complicaba en pensamientos recurrentes, el sonido de las tripas en el estómago, con hambre todo el tiempo. David LaChapelle Buscaba la puerta, la puerta que tendría que abrir con maestría, la puerta de entrada, la puerta de salida. Necesitaba soluciones o eso creía. Tenía soluciones todo el tiempo, incubando en su mente, como un virus totalmente informático de información comprimida. "¿Oyes eso?" Escuchó con atención y escuchó el sonido rítmico de las gotas al caer y no supo en qué lugar caían, pero llegó al final del jardín. "¿Oyes eso, ves eso?" -¿La luz? -Sí, la luz. -No se puede oír la luz- afirmó el pasajero.- No se puede. -Se puede oír la luz y ver el cielo y escuchar el viento, se puede oír la luz. Abre la puerta.

Figuras

Mis sueños están acompañados de briosas sombras de corceles negros Busco en los anaqueles de la biblioteca unos legajos sobre el sueño extenso que mi desasosiego calme y en paz me sostenga esperando el postrero solsticio la Navidad sorda y muda con su árbol hecho de libros, de fieltro, de estanterías Mi lecho está lleno de corceles blancos de nubes y brumas de blanca añoranza mas lo que no ha de salir sale y lo que ha de salir espera en el negro horizonte de la noche Cuando amanece llega el jinete sin cabeza intuye que el hueco sobre el... Sólo las pesadillas caben dentro de un sueño. Estatua. Has vencido. Al tejido horario; la hora de Londres, la hora de Roncesvalles Entre muchos huesos el jinete encontró su cabeza y ahí sigue. Así les doy forma a mis muñecos con embalsamado artístico. Figuras.

Dolls

En efecto, la muñeca estaba triste , aunque la habían reconstruido. Alguien la envío con matasellos hasta la casa de muñecas. Una casa grande, bonita, donde cabían desde las muñecas más esperpenticas ( y muñecos), hasta las más bonitas. Las había de porcelana; con el pelo dorado; pelirrojas; con traje de época; medievales; de goma, de fieltro y hasta de corcho. -¿De corcho? -Es lo último que se me a ocurrido -le contestó el juguetero a Rudolf. Rudolf tenía la nariz roja por el frío. - ¿Y qué hay de Brujas? -Brujas está en Bélgica, pero es cierto, que, en parte, existe un lugar en donde puedes encontrar unas cuantas El reno le interrumpió. No estaba para esos juegos mientras se acercaban las navidades y aún no había pedido sus cuatro deseos. En el apartamento los chicos se cansaron de criticar a la chica que había encontrado a Rock Rose entre la maleza. Clara decicdió que quería pintarse las uñas. Ernesto dejó la cerveza y se acercó un poquito a la chimenea... sólo un poquito- dijo. La ...