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--Susie------------------------------



-Un trato es un trato y el resto son susceptibilidades- dijo el chico rubio.

-Y no saber hablar. O no saber lo que se dice. En el otro planeta hablamos así, pero aquí, oh, aquí... Bájate a la Tierra y déjate de chorradas.

-Chorradas o no- contestó el otro-, quien no se arriesga no gana, no vive y no respira. Ay, ¡me muero de aburrimiento!- bostezó, abriendo la boca del todo. Se le veían las amígdalas.

Russ Mills
 - Chicos- dijo Susana, interrumpiendo la conversación desde la otra esquina del pequeño cuarto-. Así no
solucionais nada. ¿Quién tiene razón, quién carajo tiene razón? BUH!! nadie, nadie tiene razón, excepto la razón, cuando la tiene.

-Ya ha vuelto a ponerse incomprensible.

-Incomprensible del todo- aseguró el otro chico.


Finalmente, Susie se tumbó en la cama de un salto, sonrió complacida y miró a las estrellas a través de la ventana con las dos manos cruzadas debajo de la barbilla, con aquella cara de satisfacción tan característica y su sonrisa tan especial y luminosa.


                                  


                                                                     FIN

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-Al otro lado del jardín encontrarás una llave. Pero, recuerda esto: la única forma de abrir una puerta es esperando. Dio la vuelta. Tantos callejones sin salida le estaban aturdiendo. La mente se complicaba en pensamientos recurrentes, el sonido de las tripas en el estómago, con hambre todo el tiempo. David LaChapelle Buscaba la puerta, la puerta que tendría que abrir con maestría, la puerta de entrada, la puerta de salida. Necesitaba soluciones o eso creía. Tenía soluciones todo el tiempo, incubando en su mente, como un virus totalmente informático de información comprimida. "¿Oyes eso?" Escuchó con atención y escuchó el sonido rítmico de las gotas al caer y no supo en qué lugar caían, pero llegó al final del jardín. "¿Oyes eso, ves eso?" -¿La luz? -Sí, la luz. -No se puede oír la luz- afirmó el pasajero.- No se puede. -Se puede oír la luz y ver el cielo y escuchar el viento, se puede oír la luz. Abre la puerta.

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