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Flautasía y un cumpleaños menos, en esas estoy: dos razones.


He descubierto que tengo un chakra colapsado; también que es la parte que pertenece al pretérito, y además ahora sé que me puedo poner un poquito más pálida. Berta me llama princesa, la princesa ha abierto los ojos esta mañana, ha dejado que el dolor se expanda y viaje ( querida Reina de Corazones- de las que no cortan cabezas, sino que las recomponen-), y ha nombrado lo innombrable, porque el miedo tiene ahora dos razones. Sin riesgo no existen las sorpresas,ya que el maestro aparece cuando el alumno está preparado. No quiero, no puedo saber qué me depara el futuro, el aquí y ahora es lo mejor y lo único, esa necesidad de comunicarse, de reír o de llorar -¿ por qué no?-, de encarmarse a las alturas y contemplarte desde lejos, un simple observador. Imaginé rosa, esa luz que puedes entregarle a quien tu quieras, esa luz que, a mi espalda, me hizo sentir tanto. No existen los absolutos, la vida es un continuo aprendizaje, los obstáculos algo pasajero.

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....Y, no obstante, esta mañana, después de las clases, después de hablar con Susana, después de abrazarnos, después de bajar con Julia las escaleras, encontré muchas letras de las que me gustan, de esas que viajan en el tiempo y se hacen infinitas...

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"hey nena, en cada uno de nosotros existen las mismas necesidades, cada uno con su ritmo, con su espacio... el mundo es un lugar para perderse por dentro, para vaciar los buenos sentimientos y agarrarse a la tierra como si tuvieras raíces en los pies. no seamos ilusos, porque las malos están por ahí, causando heridas". Yo sólo sé que: encontré a otra Rocío cuando mi hermana está muy lejos, un pintor que dibuja y llena de color el mundo sin pintura, un músico que se identifica con el "por si acaso" y me ha sorprendido, un chico en mi inbox que va dejando por ahí preciosas canciones de Marlango que me "ponen", una linda Betty un tanto desconocida, mi querido gato de ojos de azul a través del espejo... un fotógrafo que llegó el primero... una gatita de color negro que me recuerda a mi gato perdido; mis amigos cercanos, que por eso se libran del speech de La Cenicienta; la chica del ordenador de enfrente... mi sobrino vía sms a las 00:04... el otro chico que me traspasó el corazón con el teclado (y no es el teclado del ordenador)... un hotel entre fotografías en el baño y un color difuminado en el olvido... un hombre de Madrid al que le gusta la sensibilidad en detrimento... La única hermana que me he permitido quedarme cuando está a medio camino entre mi cumple y el de ...

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