; este es el título de la novela de Pedro Brotini que se ha llevado el gato al agua en esta IV edición del Premio Volkswagen en colaboración con la revista Qué leer. El primer capítulo todavía podemos leerlo en El Salón , pero ya sabéis que será distribuido en edición no venal junto la revista de este mes [ yo todavía no la he conseguido]. A los dos finalistas, mi más sincera enhorabuena. Prometo postear un trocito de El santuario de las cosas inútiles, se o galego do wordpress deíxame ceibala por aquí.
-Al otro lado del jardín encontrarás una llave. Pero, recuerda esto: la única forma de abrir una puerta es esperando. Dio la vuelta. Tantos callejones sin salida le estaban aturdiendo. La mente se complicaba en pensamientos recurrentes, el sonido de las tripas en el estómago, con hambre todo el tiempo. David LaChapelle Buscaba la puerta, la puerta que tendría que abrir con maestría, la puerta de entrada, la puerta de salida. Necesitaba soluciones o eso creía. Tenía soluciones todo el tiempo, incubando en su mente, como un virus totalmente informático de información comprimida. "¿Oyes eso?" Escuchó con atención y escuchó el sonido rítmico de las gotas al caer y no supo en qué lugar caían, pero llegó al final del jardín. "¿Oyes eso, ves eso?" -¿La luz? -Sí, la luz. -No se puede oír la luz- afirmó el pasajero.- No se puede. -Se puede oír la luz y ver el cielo y escuchar el viento, se puede oír la luz. Abre la puerta.
Me ha encantado el libro de Pedro Brotini, El tiempo de las palabras azules. Feliciidades para su autor. Un cordial saludo,
ResponderEliminarYo estoy suscrita, he recibido la revista hoy y la novela no está por ninguna parte. ¿Alguien sabe por qué?
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